Mártires

Ricardo Ruidiaz Nieva

martirNace en Santiago de Chile el 4 de Octubre de 1921. Teniendo 22 años de edad ingresó a la Primera Compañía de Bomberos de Los Angeles. Fue Teniente 3º, Secretario de Compañía y Ayudante General. Trasladándose por razones de trabajo a Rancagua, se incorporó a las filas de la Primera Compañía el 3 de Octubre de 1956. Un año más tarde fue elegido Tesorero, cargo que desempeño por muchos años. En 1957 es premiado como el mejor voluntario. En reiteradas oportunidades recibe la distinción con la tercera mejor asistencia a actos de servicio. Computados los años de servicio en los Angeles y Rancagua recibe premio por 15 años de servicio en la Institución, reconociéndosele la categoría de honorario.

Fue el 26 de agosto de 1963 cuando se produjo el fatal accidente. El carro bomba de la Primera acudía al llamado de incendio de una camioneta en un garaje de la calle Diego Portales. Pero, en la esquina de la calle Gamero con la Avenida San Martín, se produjo la fuerte colisión con un gran camión petrolero, cuyo conductor no se detuvo pese al ulular de la sirena de la bomba.

El impacto hizo que cayeran a tierra algunos voluntarios, entre ellos Ruidíaz, que llevado de inmediato al Hospital, falleció minutos después en ese establecimiento. Gravemente heridos resultaron los voluntarios primerinos Luis Hernán Bahamondes y Luis García Martínez, que, conducidos al Hospital, felizmente pudieron restablecerse con los cuidados médicos.

 


Mártires Décima Compañía de bomberos Bomba España de Santiago
Compañía en Canje 

martir2Luis Aixala Plubins, teniente 2º de la Décima Compañía de bomberos Bomba España de Santiago, formaba esa mañana en las filas de la Séptima Compañía Bomba España de Valparaíso. Ese día, domingo 9 de marzo de 1930 la colectividad Española celebraba la llegada del buque Escuela de la armada real Española “Juan Sebastián Elcano” El puerto de Valparaíso, se encontraba de fiesta y en especial la colectividad Española, por esta razón la Séptima Compañía de Bomberos Bomba España de Valparaíso, realizo un ejercicio demostrativo a los oficiales, cadetes y tripulación del bergantín goleta, en la Av. Francia del puerto. Contando con la presencia del embajador de España en Chile Señor Marque de Breñas, el Cónsul general de España, españoles residentes en Chile, y autoridades de la ciudad. Por lo anterior, no podían estar ausentes nuestros hermanos, y por tal motivo se invito a la Décima Compañía de Bomberos a sumarse a estos festejos. Y Así pues, la Décima no falla, y envía a algunos de sus hombres a lucir sus cotonas de gala junto a sus hermanos. En esta delegación de la 10 Cía. Se encontraba el teniente 2º Don Luis Aixala Plubins, quién participo con entusiasmo y alegría en todas las actividades de ese día. Mucha camaradería en especial pues se encontraba compartiendo con su amigo el teniente 1º de la Séptima Compañía De Valparaíso, Don Santiago Ruiz, con quién mantenía una sincera amistad, de esa misma amistad que muchos sentimos hoy, y que es por supuesto un orgullo llamarnos hermanos.

Esa tarde, y al caer la noche, ya muchos se habían retirado y en el cuartel de la Séptima se encontraban compartiendo entre otros, El Capitán de Compañía, el teniente 1º Santiago Ruiz y el teniente 2ª de la Décima Compañía Don Luis Aixala Plubins, pronto a retirarse a Santiago, pero el destino detono la alarma, el sino de lo escrito sonaba en su campana de auxilio, el deber es más fuerte, el llamado de la llama eterna se veía a lo lejos, ese mismo fuego que nos arrebato a un hermano, y que nos dejo la luz para el futuro.

Las órdenes se imparten, y raudos los bomberos hispanos cumplen con su deber, en el pitón que sube por el costado del Cerro Bellavista deja asombrados a los porteños, que no distinguen si son bomberos de la Séptima o de la Décima, solo ven a hombres valerosos aguerridos y audaces que como hermanos comparten el mismo uniforme y el mismo sentido del honor. Pero la hora fatal ya no espera, y los carros del ascensor sin necesidad se ponen en marcha, por entre los rieles del ascensor se encontraban entre otros, Luis Aixala y su amigo Santiago Ruiz, uno de estos carros arroyo a nuestro hermano, dejándolo con heridas de muerte, dejándonos a nosotros una herida que no cerrará hasta el fin del fin. El Capitán, rápidamente da las instrucciones para que sea trasladado a la clínica Española, ubicada en la avenida Argentina del puerto, el teniente 2º de la Séptima Santiago Ruiz, su amigo lo acompaña. El parte del accidente marca las 22.10 horas, de inmediato se comunico a los hermanos de la Décima compañía de Santiago, el lamentable accidente, y a las 23.11 horas se produce la muerte de este legionario, español de nacimiento y Chileno de Corazón.

 

 

 

martir1Guillermo Santaella Aros nació el 22 de Mayo de 1920 en la ciudad de Antofagasta y falleció como martir el 25 de enero de 1942.

Santaella reúne todas las características del mártir de guardia nocturna. Y no solo eso, pareciera que su vida bomberil estaba destinada al martirologio. Efectuó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional. Su padre, don Antonio Santaella Esojo era oriundo de Málaga. Su hermano Leocadio, al igual que su padre eran españoles de nacimiento. Leocadio ingresó a la ‘BOMBA ESPAÑA’ el día 16 de Diciembre de 1939 teniendo al momento de la muerte de su hermano casi 3 años de servicio y 26 años de edad. La calidad de bombero de la ‘BOMBA ESPAÑA’ de Leocadio, estimuló a Guillermo a presentar su solicitud a la Compañía el 29 de Julio de 1941.

La solicitud la presentó 14 días después de cumplir 21 años, mayoría de edad en la época. No se cumplía seis meses desde el ingreso de Santaella a la décima, cuando llega el fatídico domingo 25 de enero de 1942. Hacía algo mas de una semana que se le había aceptado su solicitud a la guardia nocturna y el día anterior llega la bomba de ‘la carrosería’, pues estaba en reparaciones de los frenos, cuando estalla un incendio propio de este estamento.

Según se consigna en el Libro de Oficiales de Semana, se recibió la alarma en el Cuartel a las 1:50 horas y a las 2:10 ‘por orden de la Comandancia, nuestra Compañía avanzó al sitio amagado’ siendo este el incendio Nº 10 del año. La Mueblería La Europea, ubicada en calle Bandera esquina Moneda, colindante del Diario Ilustrado, ardía violentamente y nuestros voluntarios, cumpliendo con sus obligaciones se integraron en el ataque al fuego. victimó a nuestro mártir.

El Capitán de la época, don Jorge Cueto junto a su ayudante don José Bustamante y, en circunstancias que ingresaron al restorán El Peñon el cual colindaba a estructura siniestrada, se encontraron al fondo del inmueble con una pequeña discusión entre don Guillermo Santaella y don Tomás Pombo quién estaba pitoneando. El capitán le solicitó, condescendientemente a don Tomas que le diera la oportunidad al joven voluntario pitonear a lo que él reclamó, por este motivo, le ordenó entregar el pitón al mártir. Acto seguido, Capitán y Ayudante siguieron revisando la escena del incendio y, en momentos que se alejaban por el pasillo del restorán, escucharon el estruendo. Raudamente volvieron al lugar y se encontraron con la polvareda y los quejidos de don Tomás que también había sido víctima del derrumbe. Aún sin disipar el ambiente, procedieron a iniciar las acciones de rescate de los voluntarios, pero el destino de nuestro mártir ya estaba definido.

Precisamente, los primeros en rasgar el material, fueron don José y don Jorge, quienes con sus manos trataron de despejar los cuerpos. Santaella, cumpliendo con su destino, había muerto. Al recibir la noticia, los 35 voluntarios asistentes, se estremecieron como la pared que victimó a nuestro mártir.